Nazismo, Fascismo y el
Movimiento Teosófico en el Siglo Veinte
Movimiento Teosófico en el Siglo Veinte
Carlos Cardoso Aveline
Las consecuencias de
un bombardeo nazi de Londres
“Formar el núcleo de una Fraternidad
Universal,
sin distinciones de raza,
credo, sexo, casta o color.”
[El primero y principal objeto del
movimiento teosófico,
que fué fundado en 1875, en la ciudad de
Nueva York, EUA.]
En un mundo todavía dominado en
gran parte por el fanatismo y las religiones ritualistas, es muy natural que el
movimiento teosófico - un extintor no-violento de ilusiones - se vea atacado de
varias maneras, sea desde adentro o desde afuera.
Como
ejemplo de tales ataques tenemos una variedad de textos sin fundamento en los
cuales se acusa al movimiento teosófico de haber tenido simpatías por el
Nazismo o por el fascismo. Existen varias fuentes de desinformación acerca del
tema de la Teosofía y el hitlerismo, y parece pertinente presentar
evidencias sobre la verdadera relación entre ellos, incluyendo el periodo de la
Segunda Guerra Mundial.
El
nazismo profanó los símbolos sagrados de la India con propósitos
egoístas. Los líderes nazis practicaron algún tipo de hechicería anti-humanística
y tenían mucho en común con el disfrazado “misticismo del odio y la violencia”
que fue cuidadosamente desarrollado por los jesuitas y usado por el Vaticano
desde el siglo XVI. Por supuesto que el Vaticano siempre ha estado en contra de
la Teosofía pues esta propone la fraternidad universal y denuncia y
combate toda forma de dogmatismo religioso.
Generalmente
los hechos hablan por sí mismos, así que comenzaremos examinando, país por
país, la situación que prevalecía durante la Segunda Guerra Mundial.
* En
mayo de 1940, la Sección de la Sociedad Teosófica de Adyar de Holanda fue
cerrada justo después de la invasión alemana. Las actividades teosóficas
siguieron privada y clandestinamente, a pesar de haber sido prohibidas por los
invasores nazis. [1]
* En
Bélgica, el 10 de mayo de 1940, tuvo lugar un intenso bombardeo de Bruselas.
Después entraron los nazis y robaron y destruyeron todas las logias y
bibliotecas privadas. Josephine Ransom escribió que la Secretaria General,
señorita Serge Brisy, junto con el conserje, hizo una enorme hoguera durante
los ataques aéreos y quemaron todos los papeles que pudieran comprometer a los
miembros. La señorita Serge Brisy se refugió en Bordeos durante varios meses.
Durante su ausencia, la GESTAPO invadió su casa y se llevó sus libros y
papeles, además de todos los libros de la Sección que estaban en las
oficinas generales, en las casas de varios miembros prominentes de Bruselas y
de los presidentes de Logias en las provincias. En diciembre, la señorita Brisi
regresó y encontró la Sección cerrada. La GESTAPO en vano amenazó con violencia
si no se le entregaba la lista de miembros. Los nombres no se revelaron.[2]
* En
Francia, unos días después de que el ejército de Alemania entrara a París,
oficiales militares cerraron las Oficinas Centrales. Más tarde, se llevaron los
archivos, libros, y otros objetos que pertenecían a la Sociedad Teosófica
de Adyar. Unos meses más tarde el gobierno de Vichy [controlado por los nazis]
disolvió la Sociedad y en dos ocasiones los trabajadores civiles tuvieron
que declarar que no eran miembros de ella. La GESTAPO se apoderó del edificio
de las Oficinas Centrales en París y lo convirtió en centro del Servicio
Secreto. [3] Esto es interesante porque la GESTAPO
usó procedimientos jesuíticos y de hechicería, como veremos más adelante en
este artículo. Parecían estar interesados en aprovechar algún “magnetismo
sutil” que hubiese sido creado por los estudios teosóficos.
A
pesar de la ocupación nazi, algunas reuniones de los miembros de la Sociedad
Adyar tuvieron lugar clandestinamente en Francia. El movimiento retornó a la
vida tan pronto los Aliados liberaron el país.
* La
Sección griega de la Sociedad de Adyar emitió una declaración a
todos los teósofos del mundo denunciando la invasión de Grecia por el fascismo
italiano de Benito Mussolini. [4] Debemos recordar que el Vaticano -
localizado en Roma - apoyaba oficialmente el fascismo en Italia.
* La
Sección italiana de la Sociedad Teosófica fue disuelta en 1939 por el
gobierno fascista. Se mantuvo alguna actividad informal y el trabajo retornó a
la vida pública en 1946. [5]
*
Después de la invasión de Polonia, miembros de la Sociedad de Adyar en
Hungría ayudaron a masas de refugiados polacos que llegaban al país, algunos de
los cuales eran teósofos. [6]
* En
Alemania, el movimiento teosófico fue disuelto y prohibido de 1939 a 1945.
Solamente hubo algunas reuniones privadas que se realizaron clandestinamente. [7]
* En
Noruega, todas las actividades teosóficas fueron prohibidas a partir de la
invasión del país por los nazis en abril de 1940 y hasta la liberación final en
1945. [8]
* En
Inglaterra, Josephine Ransom informa que la Sociedad de Adyar fue muy
perjudicada, pero las charlas y cursos siguieron pese a los intensos ataques
aéreos y al hecho de que algunas bombas cayeron tan cerca del predio que los
vidrios de las ventanas fueron rotos y los techos se vinieron al suelo. [9]
*A
principios del año de 1942, George Arundale, ciudadano inglés y presidente de
la Sociedad de Adyar, una vez más urgió a la India a participar de
todo corazón en la guerra contra los nazis. [10]
* En
cuanto a C. Jinarajadasa, quien en esos días jugaba un papel de liderazgo a
nivel mundial en relación a las actividades de la Sección interna o Esotérica
de la Sociedad de Adyar, L. H. Leslie-Smith escribió:
“El
Hermano Raja pasó la mayor parte del período de la Segunda Guerra Mundial en
Londres, que ha llegado abrigar muchos gobiernos europeos cuyos países han sido
invadidos. Lo sucedió con la Sociedad Teosófica en Europa. Vivía en
Ovington Square, Núm. 33, en donde creó un centro espiritual y un foco de
inspiración teosófica durante los años de oscuridad. Desde aquí, mediante una
vasta correspondencia, dio consuelo y aliento a los miembros de todos los
países donde hubiera servicio postal. Él muchas veces trabajaba durante toda la
noche hasta las cuatro de la mañana, y dejaba una pila de cartas en el piso
para que su que su secretaria ese
mismo día les pusiera estampillas y las despachara hacia varias partes del
mundo.”
L. H.
Leslie Smith añadió:
“El
cumplió su parte como un valiente ciudadano voluntario del cuerpo de bomberos
contra incendios causados por ataque aéreos. Su actitud frente al peligro se
ejemplificó una tarde cuando quien esto escribe estaba sentado junto a él en
una sala del primer piso del Núm. 33 [Orvington Square]. Las sirenas sonaban
dando aviso de que los bombarderos enemigos se estaban acercando. El registró
el aviso y continuamos conversando. Unos minutos más tarde se oyó el creciente
zumbido de una bomba que caía –y todavía no hubo reacción; después el ruido de
la explosión muy cercana. La conversación continuó hasta concluir sin que el se
inmutara en lo más mínimo. [11]
La
Logia Unida de Teósofos
* La
Sociedad Teosófica de Pasadena y la Logia Unida de Teósofos
(L.U.T.) fueron fundadas en los Estados Unidos - sí como el movimiento
teosófico mismo - y están, hasta ahora, más activas en este país. Durante la
Segunda Guerra Mundial, la revista “Theosophy”, publicada en Los Ángeles por Asociados
de la L.U.T. , comentó en notas cortas aspectos y eventos de la guerra.
Mostraba cuán desafortunadas son en general las guerras. Esto era hecho desde
la perspectiva filosófica de la sabiduría sagrada y la tradición antigua, y
sobre la base de los principios de la no-violencia (ahimsa) y la
fraternidad universal. [12]
* Cada
año, por el 25 de junio, la oficina central de la Logia Unida de Teósofos envía
una carta a sus miembros y amigos de todo el mundo. La carta anual de la
L.U.T. de 25 de junio de 1941 abrió con estas palabras:
“Este
año, a medida que nuestros saludos anuales vayan hacia los miembros de la Logia
Unidad de Teósofos dondequiera que estén, no hay certeza de que el
mensaje llegue a su destino por medios diferentes del correo ‘astral’. El año
pasado, los asociados de Londres leyeron la carta de la L.U.T. en un sótano
mientras las bombas les caían encima; en este año su edificio ya no está,
excepto por dos salas y los
libros. Las reuniones todavía continúan, el Boletín de Londres ha sido publicado con
regularidad, y las conferencias se han extendido a Bath y a Salisbury.” [13]
* En
el año siguiente, 1942, la Carta de la L.U.T. expresaba un sentimiento de
admiración por los miembros de Londres:
“Los
teósofos de allí dan un ejemplo del valor y de la entereza moral que el mundo
tanto necesita aprender. Sin odio, sin perder la esperanza, sin condenar
a ningún alma humana, el trabajo de Londres continúa ante las presiones del
terror y la creciente penuria. Este es un espíritu inmortal, digno de gente
valiente....”
El
texto pasa luego a comentar la ocupación nazi de Noruega:
“En
otros lugares, en países que están sufriendo la pesada mano de la
ocupación, la vida moral de las personas se fortalece. Desde Noruega, donde las
reuniones regulares ya no son posibles, llegó esta conmovedora nota el pasado
verano; ‘....parece que las
pruebas hacen con que las personas tengan mentes más abiertas, y
estén más dispuestas a oír y a comprender, de modo que la posibilidad de
que más y más gente se vuelva al estudio de la filosofía es cada vez mayor
y el futuro más brillante’.” [14]
* En
1943 y 1944, las Cartas de la L.U.T. acompañaron el esfuerzo sostenido
para mantener el movimiento teosófico activo a pesar de la guerra. La Carta de
1945 celebró el fin de la guerra y el progreso de la L.U.T. en Londres.
La de 1946, anunció que, después del la derrota nazi, los miembros regulares de
la L.U.T. estaban otra vez sesionando en la Logia de París y en
otras partes de Europa.
Una
Carta de Jean Overton Fuller
La
teósofa británica Sra. Jean Overton Fuller vivía y escribía cerca de Londres.
Ella fue una de las principales biógrafas de H.P.B. Autora del libro
“Blavatsky and her Teachers” [15],
tiene entre sus varios libros otras biografías interesantes, incluyendo obras
sobre el conde de San Germain y sobre Francis Bacon. Ella vivió una larga vida
de servicio altruista y murió en 2009, a la edad de 94 años. Jean no solo
estudió historia. También la vivió. En el 2006, yo ya había comenzado la
investigación acerca de la verdadera relación entre el nazismo y la Teosofía, y
le pedí que escribiera unos comentarios acerca de la Segunda Guerra
Mundial. Jean escribió, en una carta fechada el 27 de mayo del 2006:
“Apreciado
Carlos:”
“Estoy
contenta de haber tenido noticias tuyas pero estoy conmocionada de saber
que ha aparecido un libro llamado UNHOLY ALLIANCE [16] en el que se acusa a la Sociedad
Teosófica de haber inspirado a Hitler. Esto es un absurdo total.”
“Yo
viví en Londres durante toda la guerra, a lo largo de la Blitz y bajo los
misiles V. Trabajaba de 9 a 5 diariamente para el gobierno, en el Departamento
de Censura Postal del Ministerio de Información, y por las noches, tres veces
por semana, trabajé primero en el cuidado de gentes cuyas casas habían sido
destruidas por las bombas, luego como bombera entrenada que pertenecía a un
grupo vinculado con el cuerpo regular de Bomberos. Cuando la alarma sonaba y
era mi noche de turno tenía que salir de mi cama y pararme en una fría puerta
junto con otros con un hacha, balde y manguera.... También era miembro de la
Sociedad Teosófica. Mi membresía data de 1942, ¡y nunca oí en ella ninguna
expresión de simpatía por los Nazis!”
“Pero
cavilando acerca de qué pudiera haberle dado al autor esta extraña y errónea
idea, se me ocurrió que el esquema del origen de las razas - particularmente
como está expuesto en el libro de A. E. Powell, THE SOLAR SYSTEM, que está
basado en textos tomados de los libros de Annie Besant y C.W. Leadbeater -,
habría podido llevar a alguien a exagerar la importancia del
concepto de raza. Estoy completamente segura de que jamás la señora Besant ni
Leadbeater pensaron en alentar la discriminación racial. La discriminación
contra cualquier raza o religión estaría en directa contradicción con el Primer
Objeto de la Sociedad Teosófica. Pero imagino de qué modo una mente como la de
Hitler le pudiera dar uso a esos textos. Estoy contenta de tener tu útil
información sobre lo que le aconteció a la S.T. en los varios países que
estuvieron ocupados por los Alemanes.”
La
Escuela Arcana y la Buena Voluntad Mundial
Surgidos
del Movimiento Teosófico y fundados por Alice Bailey, la Escuela Acana, la
“Buena Voluntad Mundial”, y su “Nuevo Grupo de Servidores Mundiales” se
involucraron completamente en dar apoyo a los Aliados durante la Segunda Guerra
Mundial. Bailey incluso criticó el pacifismo de Mahatma Gandhi - quien como
activista estaba muy inclinado en contra de los británicos y consideró políticamente
conveniente no apoyarlos en contra de los alemanes, y fue criticado por
ello.
En
agosto de 1942, Alice Bailey escribió sobre - “Las actitudes pacifistas,
idealistas y poco prácticas que hallan su foco hoy en día en la actitud
de Gandhi. El puso en clara perspectiva la fanática actitud de no
comprometerse, la cual no es realista pues estaría dispuesta a sacrificar
vidas,
naciones y el futuro de la humanidad a fin de conseguir su objetivo”.
A
través de sus escritos de los años de la Guerra, Bailey señaló que los
Aliados y las naciones democráticas estaban inspirados por los Maestros y que
el Eje militar de Hitler era “inspirado” por el odio y por motivos malévolos.[17] En términos generales y en este
respecto, la señora Bailey estaba en lo correcto. Porque la teosofía necesita
libertad de pensamiento y respeto por los derechos humanos.
Jiddu
Krishnamurti
*
Jiddu Krishnamurti, quien abandonó la Sociedad Teosófica en 1929, tenía una
posición pacifista radical. Describiendo los eventos de 1942, su amiga personal
y biógrafa Mary Lutyens, admitió:
“Para
quienes en Inglaterra estaban orgullosos de enfrentarse solos a la agresión
Nazi, y se sentían exaltados por la Batalla de Inglaterra, que habían hecho
suyas las palabras de Churchill y que de alguna forma se las arreglaron para
contener su terror durante los intensos bombardeos creyendo apasionadamente que
estaban combatiendo la encarnación del mal, las palabras efusivas de pacifismo
hechas desde paraísos tales como Ojai [en California], Martha’s Vineyard y el
Parque Nacional de Sequoia, eran difíciles de aceptar. Lady Emily le habló con
bastante aspereza y lo acusó de escapar del horror...”. [18]
Este
no fue el único error de Krishnamurti, quien desde 1929 no era miembro
del movimiento teosófico. Sin embargo, cualesquiera que sean las opiniones de
uno acerca de sus actitudes pacifistas, no se le puede acusar de tener
simpatías por el nazismo o el fascismo.
El
Ideal Teosófico en la Carta de las Naciones Unidas
*
Después de la derrota de Adolfo Hitler, en 1945, la Organización de las
Naciones Unidas emergió como una red global de naciones. Esto ocurrió
exactamente 70 años después de la constitución - el 7 de septiembre de 1875 -
del Movimiento Teosófico. El periodo de siete décadas es numerológicamente
significativo. Probablemente tampoco sea coincidencia que las Naciones Unidas
se establecieran en Nueva York, la misma ciudad en donde el movimiento
teosófico - su arquetipo oculto - fuera constituido.
* El
primer y principal objetivo del movimiento teosófico, que se refiere al ideal
de la Fraternidad Universal, fue claramente adoptado por las Naciones Unidas.
El primer Artículo de la Carta de las N.U., que establece los cuatro Propósitos
y Principios de las Naciones Unidad, es profundamente teosófico. Los objetos de
la Naciones Unidas son:
1)
Mantener paz y seguridad (...); 2) Desarrollar relaciones amistosas entre las
naciones (...); 3) Lograr la cooperación internacional para resolver problemas
internacionales en materia económica, social, cultural, o humanitaria y para
promover y estimular el respeto por los derechos humanos y las libertades
fundamentales para todos, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión; y 4)
Ser un centro de coordinación de las acciones de las naciones en el logro de
estos fines comunes.” [19]
*
Desde 1945, la victoria de los Aliados se ha celebrado oficialmente cada 8 de
mayo. Este mismo día, en 1891, H.P. Blavatsky murió, y desde entonces los
teósofos han celebrado su vida el ocho de mayo. Otra “co-incidencia”
interesante desde el punto de vista numerológico es que Harry Truman - el
Presidente de los Estados Unidos de América durante los últimos días de la
Guerra - nació precisamente un 8 de mayo.
Considerando
los hechos señalados arriba, no es difícil llegar al menos a una
conclusión. Cualquier crítica que se pueda hacer en relación a ésta o aquella
organización teosófica - y hay muchas de ellas - es una materia de simple
sentido común admitir que todo el movimiento, incluyendo a la Sociedad de
Adyar, está natural e intrínsecamente a favor de la libertad y la democracia y
en contra de cualquier falta de respeto a la vida humana. El movimiento tiene
una tendencia inherente hacia su objetivo principal, la
hermandad universal.
Cómo
el Vaticano le dio apoyo a Adolfo Hitler
En los
párrafos anteriores vimos que el nazismo y el fascismo persiguieron el
movimiento teosófico en cada nación que dominaron, tanto antes como
durante la Segunda Guerra mundial. El movimiento sólo pudo volver a la vida
normal después de la derrota de Hitler y Mussolini por las naciones
democráticas.
Ahora
examinemos otro lado del asunto. ¿Cuál era exactamente la relación entre el
nazismo alemán, el fascismo italiano y el Vaticano?
Había
una tensa pero íntima cooperación entre los tres. Comenzó en los albores de
1920, tal como el autor John Cornwell demostró en su bien documentado libro
“Hitler’s Pope, the Secret History of Pius XII”. [20] El Vaticano también le dio su decidido
apoyo a la violenta dictadura pro-nazi de Francisco Franco en España.
Eugenio
Pacelli era el representante del Papa en Alemania durante los años 20. Más
tarde llegaría a ser el Papa Pío XII. Pacelli jugó un papel clave en refrenar a
los católicos alemanes, tradicionalmente democráticos, para que no hicieran
resistencia a la marcha política de Hitler en dirección al poder absoluto.
Gracias a Pacelli, tan pronto como Hitler tomó el poder en 1933, el catolicismo
alemán le dio al nazismo un apoyo activo. (La Iglesia Luterana ya le había dado
su apoyo al nazismo desde algún tiempo antes.)
En
cuanto a Italia, en 1929 el Papa Pío XI firmó un Acuerdo de entendimiento con
el dictador fascista Benito Mussolini. Todo esto confirma la existencia de
fuertes mecanismos de entendimiento entre la Iglesia de Roma y el fascismo
nazi.
No es
por una coincidencia, pues, que en 1930 Eugenio Pacelli dejó la Alemania nazi
para ir a Roma a trabajar como Secretario de Estado. En 1939, Pacelli fue
formalmente convertido en Papa y adoptó el nombre de Pío XII. John Cornwell
relata que, casi inmediatamente después de esto, Pacelli escribió una afectuosa
carta a Adolfo Hitler, renovando su compromiso personal con la “alianza entre
la Iglesia y el Estado” alemán, y diciendo que se mantendría como un “devoto
del bienestar del pueblo alemán, que está bajo su guía”. [21]
Otro
historiador, Paul Johnson (quien no es el autor de nombre parecido que escribió
libros sobre el movimiento teosófico) señaló al respecto:
“Pío
XII, elegido en marzo de 1939, apenas pudo esperar para mandarle a Hitler una
carta amistosa. El se negó a condenar la anexión de Checoslovaquia unos días
más tarde, aunque sabía que esto significaría que los católicos checos (...)
perdieran de inmediato sus escuelas. (...) En abril de 1939, protestantes y
católicos echaron vuelo las campanas [en Alemania] con motivo del cumpleaños de
Hitler, y el Cardenal Bertram, el Primado católico, le envió un telegrama de
felicitación.” [22]
Adolfo
Hitler tenía ahora la bendición del Vaticano, y con ello la oportunidad de
avanzar en su política de exterminio en masa y esparcirla por el mundo.
Sin
embargo, hubo un grupo de cristianos que se resistieron a Hitler. Estos
fueron los Testigos de Jehová. Paul Johnson relata:
“Ellos
se negaron a cooperar de ninguna manera con el estado nazi, al cual denunciaron
como totalmente maligno. (...) Muchos fueron sentenciados a muerte por negarse
al servicio militar y por incitar a otros a hacer lo mismo; o terminaron en
Dachau [un campo de concentración] o en asilos para enfermos mentales. Una
tercera parte fue asesinada; el 97% sufrió persecución de una manera u otra.”[23]
Estos
son apenas unos pocos datos sobre la cooperación entre el Vaticano y Hitler.
Pero hay muchos más disponibles.
Desde una perspectiva teosófica, debemos
recordar cuán radicalmente H. P. Blavatsky y sus Maestros se oponían y
denunciaban las políticas del Vaticano, y especialmente las jesuitas. Es
suficiente leer al respecto las Cartas de los Mahatmas, especialmente la
Carta 30 de “Las Cartas de Los Mahatmas”.[24] En esta carta se hace una
comparación entre los diferentes métodos antagónicos usados por los jesuitas y
los Maestros de sabiduría del Himalaya. Uno de esos Maestros escribe:
“Tal
como dije antes, ellos [los jesuitas] saben que lo que
enseñan es una mentira; y nosotros sabemos que lo
que nosotros impartimos es verdad, la única verdad y nada más
que la verdad. Ellos trabajan para mayor gloria (!) y
poder de su orden, nosotros - por el poder y gloria final de los
individuos, de las unidades aisladas, de la humanidad en general (...). Ellos
trabajan, se afanan y engañan, con el objeto de obtener poder
mundano en esta vida; nosotros trabajamos, nos afanamos y
permitimos que nuestros chelas sean temporalmente engañados para
que adquieran experiencia y no sean engañados en adelante y que puedan ver la
completa maldad de la falsedad y la mentira, no sólo por esta vida sino en las
muchas futuras vidas por venir. Ellos - los jesuitas -
sacrifican el principio interno, el cerebro espiritual del Ego, para alimentar
y desarrollar más el cerebro físico del hombre personal y evanescente,
sacrificando a la humanidad entera para ofrecerla en holocausto a su Sociedad -
el insaciable monstruo que se alimenta del cerebro y de la médula de la
humanidad - desarrollando un cáncer incurable en cada lugar de carne saludable
que toca. Nosotros - los muy criticados e incomprendidos Hermanos -
buscamos llevar a los hombres a sacrificar su personalidad - un destello
pasajero - por el bienestar de la humanidad entera y, en consecuencia,
por sus propios Egos inmortales, que son una parte de esa última,
ya que la humanidad es un fragmento del todo integral, en lo cual un día se
convertirá. Ellos están entrenados para engañar;
nosotros – para desengañar (...)”. [25]
Esta es la forma como la verdadera Teosofía ve al Vaticano y al jesuitismo.
Esta es la forma como la verdadera Teosofía ve al Vaticano y al jesuitismo.
Por
otro lado, uno no puede dejar de percibir que existe una interesante
conexión interna y esencial entre el nazismo de Hitler y los jesuitas. Esto ha
sido francamente descrito por el historiador jesuita Vincent A. Lapomarda en su
libro “Los Jesuitas y el Tercer Reich”.
Citando
varios documentos nazis, Lapomarda parece estar orgulloso de presentar variadas
evidencias sobre el tema. Escribió, repitiendo las palabras de otro autor:
“Himmler
modeló su SS siguiendo tan de cerca los jesuitas que Hitler lo llamó ‘mi
Ignacio de Loyola’.”
Lapomarda
también relata:
“Himmler
mantenía un castillo medieval, el Wevelsburg, que servía, por decirlo así, como
el monasterio de la SS.”
Citando
otro autor, en la misma página, el jesuita admite:
“...
Hitler no sólo consideraba la SS como su Orden Jesuita sino que insistía que
estos nazis se familiarizaran con Los
Ejercicios Espirituales escritos
por San Ignacio de Loyola, el fundador de la Sociedad de Jesús.” [26]
Dos de
las principales razones por las cuales el movimiento teosófico fue perseguido
tanto por los nazis como por el Vaticano son: 1) que este fue proyectado y
creado como un núcleo de la Fraternidad Universal; y 2) que la idea de
Fraternidad Universal inspira su objeto principal y la sustancia de sus
actividades.
La
derrota militar nazi fue, por tanto, una grave derrota política para el
Vaticano. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los jesuitas nunca
volvieron a tener la influencia que tuvieron antes, o en los años cuando el
nazismo-fascismo desarrolló libremente sus actividades criminales.
Por
otro lado, ha ocurido la afortunada y significativa “coincidencia” de que el
principal objeto teosófico, la fraternidad universal, fue claramente adoptado
en 1945 como parte de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas.
Desde
entonces,aquella solidaridad humana que trasciende fronteras político-militares
y barreras sociales o culturales ha sido uno de los objetos de largo plazo de
todo el sistema de las Naciones Unidas -; o es, quizás, su objeto
central.
NOTAS:
[1] “The Seventy-Fifth Anniversary Book of the Theosophical Society, A
Short History of the Society (1926-1950)”, Josephine Ransom, TPH, Adyar, 1950,
252 pp. Vea pp. 106-107.
[2] Op. cit. p. 107
[3] Op. cit., pp. 107-108
[4] Op.cit., p. 109
[5] Ibid.
[6] Op.cit. p. 110
[7] Op. cit., p. 111
[8] Ibid.
[9] Op. cit., p. 121
[10] Op.cit., pp. 122-123
[11] “The Theosophist”,
revista mensual de la Sociedad Teosófica, Adyar, India, Vol. 97,
Num. 03, Diciembre de 1975, p. 123.
[12] Sobre bombas atómicas vea por ejemplo las ediciones de
“Theosophy”, de Diciembre de 1940, p. 96; Junio de 1942, pp. 382-383; Agosto de
1942, pp. 471-473; Septiembre de 1943,
pp.
481-484; Enero de 1946, pp. 11-115); Febrero de 1946, pp. 150-153.
[13] “Logia Unida de Teósofos”, Los Ángeles, California, L.U.T.
Carta fechada el 25 de junio de 1941, p. 1. Transcrito de la copia que se
conserva en los archivos de la L.U.T. en Brasil.
[14] Op. cit., Carta fechada en junio 21, 1942, pp. 1-2.
Transcrito de la copia que se conserva en los archivos de la L.U.T en
Brasil.
[15] “Blavatsky and her Teachers”, Jean
Overton Fuller, East-West Publications, London / The Hague, in association with
TPH/London, copyright 1988, 270 pp.
[16] “Unholy Alliance: A History of the
Involvement of the Nazi with the Occult”, Peter Levenda, citado en la revista Insight de la Sociedad Teosófica en
Inglaterra, Primavera 2006, p. 30.
[17] “The Externalization of the Hierarchy”,
Alice A. Bailey, Lucis Publishing Co., New York, Lucis Press Ltd., Londres,
1957, cuarta impresión 1972, 744 pp., vea p. 368. Todo el libro presenta un
punto de vista militante que apoya fuertemente a los Aliados y países
democráticos.
[18] “Krishnamurti, The Years of Fulfilment”, Mary Lutyens, New
York, Farrar Straus Giroux, 1983, 248 pp., vea p. 56. Para mayor información
sobre Krishnamurti y la Segunda Guerra Mundial, vea las pp. 49, 50, 51,
53, 54, 56, 57, 61.
[19] Vea además el capítulo IX, artículo 55, cláusula (b) y (c) .
Este trabajo ha sido publicado y ampliamente distribuido por las Naciones
Unidas. Su texto puede verse en la Enciclopedia Británica, William Benton,
Editor, 1967, vol. 22, p. 570.
[20] “Hitler’s Pope, The Secret History of Pius XII”, John Cornwell,
Penguin Books, London, 1999. En idioma portugués vea “O Papa
de Hitler, a História Secreta de Pio XII”, Ed. Imago, RJ, Brazil, 2000, 472 pp.
[21] Op. cit., capítulo 12.
[22] “A History of
Christianity”, Paul Johnson, Penguin Books, Inglaterra, 1976, 556 pp., vea p.
489.
[23] Op. cit., vea p. 489.
[24] Hemos hecho la traducción directamente de “The Mahatmas Letters”,
T.U.P., Pasadena, CA, USA, 1992, vea pp. 228-240. La misma carta está numerada
como Carta 74 en la edición cronológica de “The Mahatma Letters”, TPH,
Filipinas, 1993, 600 pp., vea pp. 219-230. Los lectores pueden ver en español
la Carta 30 en “Las Cartas de los Mahatmas”, Editorial Teosófica, Barcelona,
1994, 772 pp., especialmente pp. 333 y 334. Hay también una edición mexicana de
las Cartas de los Mahatmas: “Cartas de los Maestros”, Editorial Orion, Mexico,
D.F., 1968, 534 pp.; en esa edición, véase especialmente pp. 250-251.
[25] “The Mahatma Letters”, vea p. 231 en la edición TUP; y pp.
222-223, edición cronológica,
TPH, Filipinas. Por las ediciones en español, vea la nota anterior.
[26] “The Jesuits and the Third Reich”, Vincent Lapomarda, The Ewin
Mellen Press, Lewiston, Queenston, United Kingdom, 2005, 458 pp. Ver pp.
42-43.
0000000
La traducción del texto 'La
Teosofia en la 2a. Guerra Mundial' fue hecha desde el inglés por las
teósofas Aida Luz Rivera y Piedad Penich Rivero, de Mexico. Título
del original: 'Theosophy and the Second World War'.
0000000000000
Visite siempre las sesiones
en lengua española de www.FilosofiaEsoterica.com
y de www.Esoteric-Philosophy.com .
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